Anatomía de una mariposa Monarca
Adulto
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sensorial | Tacto
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y olfato
Las
mariposas obtienen información del mundo que las rodea a través
de receptores químicos distribuidos por todos sus cuerpos. En
las mariposas los receptores químicos son células nerviosas
que se abren en la superficie del exoesqueleto, y que reaccionan a la
presencia de diferentes químicos del ambiente. Ellos operan en
un sistema similar a la cerradura y la llave. Cuando un químico
particular entra a un quimio-receptor, éste encaja dentro de
la cerradura del nervio. Esta unión envía un mensaje a
la célula nerviosa diciendo a la mariposa que ha encontrado el
químico. Por ejemplo, los órganos de la parte de atrás
del tarso de la mariposa perciben el azúcar disuelto, cuando
el azúcar disuelto toca los quimio-receptores, la mariposa extiende
su proboscis para tomar el néctar que sus tarsos percibieron.
Las mariposas adultas perciben la mayoría de los olores a través
de sus antenas, las cuales están densamente cubiertas con quimio-receptores,
especialmente en los mazos. En las monarcas, los quimio-receptores de
las antenas perciben el olor de la miel asociado con el néctar
y la alimentación así como también unos químicos
especiales liberados por el macho llamado feromonas. En general, las
feromonas ayudan a los machos y a las hembras de la misma especie a
encontrarse para aparearse. Los machos de las monarcas pueden producir
feromonas, las cuales secretan a través de glándulas especiales
de las alas.
Las mariposas hembras a menudo tienen quimio-receptores importantes
en sus patas para ayudarlas a encontrar las plantas hospederas apropiadas
para sus huevos. Estos se localizan en la base de las púas de
la parte de atrás de las patas, y las recorren a todo lo largo
hasta su punta. Las hembras tamborilean sus patas contra la planta la
cual suelta jugos. Los quimio-receptores de las púas le dicen
a las mariposas si están paradas en la planta hospedera correcta.
Las hembras de las monarcas prueban las plantas hospederas con sus seis
patas antes de depositar los huevos. Probablemente ellas también
tengan quimio-receptores en su órgano ovopositor. Las monarcas
invierten mucho tiempo buscando la planta hospedera correcta para sus
huevos porque esto es esencial para la sobrevivencia de sus crías.