Anatomía de una larva Anatomía de una mariposa Ciclo de vida Depredación


Ciclo de vida de las mariposas y las palomillas

Todos los insectos cambian de forma conforme crecen, este proceso se llama metamorfosis y hay dos clases, incompleta o metamorfosis simple y metamorfosis completa. Un ejemplo de metamorfosis incompleta es la de los chapulines. Las alas se desarrollan externamente, y no tienen un estado de inmovilidad prolongada (pupa). Las mariposas y las palomillas tienen una metamorfosis completa, en la cual se distinguen cuatro formas distintas: huevo, larva (oruga), pupa y adulto. Las hormonas que circulan dentro de su cuerpo desencadenan los cambios que ocurren durante la metamorfosis.

El desarrollo de una mariposa o palomilla de huevo a adulto puede tomar desde tres semanas hasta varios años. Los ciclos más cortos son generalmente en áreas con periodos largos de calor. En el Ártico, algunas palomillas tienen tan cortos periodos de crecimiento cada año, que las orugas no pueden completar su desarrollo en una sola estación y permanecen en este estado por mas de un año. A estas especies generalmente les toma dos años desarrollarse, pero algunas les puede tomar hasta diez años. Las Monarcas duran un mes en pasar de huevo a adulto, ya en su forma adulta viven otras dos a seis semanas durante el verano. Las monarcas migratorias viven más tiempo, pueden llegar a vivir ¡ocho meses!



Fases
Huevo | Oruga o Larva | Pupa | Adulto


Es durante la forma de oruga o larva que las mariposas y palomillas llevan a cabo su crecimiento; de hecho a menudo es únicamente lo que hacen. Estos insectos son “maquinas devoradoras” y sólo descansan por algunos momentos. Muchas de ellas, incluyendo a las monarca, inician su vida alimentándose del cascaron del huevo del que proceden y después se mueven sobre la planta en que fueron depositadas.

Cuando la oruga se vuelve demasiado grande para su piel, ésta muda o cambia de piel. La cápsula cefálica es la primera que emerge durante este proceso, la oruga abandona lentamente su vieja piel. Al principio, la nueva piel es muy suave y da poco soporte y protección, al contacto con el aire la cubierta se endurece y se ciñe a la oruga, la cual a menudo se come la cubierta vieja antes de empezar a alimentarse de nuevo de la planta. Los intervalos entre cada muda de piel se llaman estadíos larvarios y la monarca pasa por cinco de ellos. En las monarcas y bajo temperaturas normales de verano, los estadíos larvarios duran de nueve a catorce días.

Entre los enemigos importantes de las larvas pueden incluirse organismos microscópicos, insectos parasitoides que se alimentan de los tejidos de las larvas vivas, insectos depredadores, lagartijas, ranas, ratones y aves. Las larvas de las monarca están de cierta manera protegidas de la depredación de vertebrados por las toxinas que se encuentran en las plantas del género Asclepias de las que ellas se alimentan pero muchas son comidas por otros insectos y arañas.

Las moscas y avispas parasitoides pueden depositar huevos en las orugas vivas de las monarca y las larvas que emergen de estos huevos parasitoides se alimentan de ella y poco a poco matan a la larva de monarca.

Justo antes de convertirse en pupa, la larva de la monarca teje una almohadilla de seda de la cual colgará boca abajo. La seda proviene del órgano secretor que se encuentra en la base de la cabeza. Después de cambiar de piel por ultima vez, la oruga clava una especie de estilete o tallito dentro de la almohadilla de seda para colgarse. Este tallo se extiende desde su parte de atrás y se llama cremáster.