Ciclo de vida de las mariposas y las palomillas
Todos
los insectos cambian de forma conforme crecen, este proceso se llama
metamorfosis y hay dos clases, incompleta o metamorfosis simple y metamorfosis
completa. Un ejemplo de metamorfosis incompleta es la de los chapulines.
Las alas se desarrollan externamente, y no tienen un estado de inmovilidad
prolongada (pupa). Las mariposas y las palomillas tienen una metamorfosis
completa, en la cual se distinguen cuatro formas distintas: huevo, larva
(oruga), pupa y adulto. Las hormonas que circulan dentro de su cuerpo
desencadenan los cambios que ocurren durante la metamorfosis.
El desarrollo de una mariposa o palomilla de huevo a adulto puede tomar
desde tres semanas hasta varios años. Los ciclos más cortos
son generalmente en áreas con periodos largos de calor. En el
Ártico, algunas palomillas tienen tan cortos periodos de crecimiento
cada año, que las orugas no pueden completar su desarrollo en
una sola estación y permanecen en este estado por mas de un año.
A estas especies generalmente les toma dos años desarrollarse,
pero algunas les puede tomar hasta diez años. Las Monarcas duran
un mes en pasar de huevo a adulto, ya en su forma adulta viven otras
dos a seis semanas durante el verano. Las monarcas migratorias viven
más tiempo, pueden llegar a vivir ¡ocho meses!
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Fases
Huevo
| Oruga
o Larva | Pupa
| Adulto
Una
característica de las mariposa y palomillas le da su nombre al
grupo de insectos a que ellas pertenecen: Lepidóptera. Esta palabra
proviene de las raíces griegas lepis (escama) y pteron (ala).
Todos los Lepidópteros tienen dos pares de alas membranosas cubiertas
con mayor o menor densidad con escamas. Las escamas de las mariposas
son de muchas formas y tamaños, y cubren las alas y otras partes
del cuerpo. Ellas proporcionan su coloración a las mariposas
y palomillas, aíslan sus cuerpos y mejoran la eficiencia aerodinámica
de sus alas.
Cuando una mariposa o palomillas emerge de su pupa, sus alas están
arrugadas y húmedas, y necesitan colgarse para que se expandan
y sequen. Les toma generalmente algunas horas hasta que el adulto esté
listo para volar. Durante este tiempo, secretan un fluido que contiene
los materiales de desecho producidos durante la fase de pupa. Este fluido
se llama meconio y tiene un olor que mucha gente considera desagradable.
El principal trabajo de un adulto es reproducirse, aparearse y depositar
los huevecillos que se convertirán en la siguiente generación.
Las monarcas no se aparean hasta que tienen de tres a ocho días
de edad. Cuando se aparean permanecen unidas desde una tarde hasta la
mañana siguiente, a veces más de 16 horas. Las hembras
empiezan a depositar huevos después de su primer apareamiento,
y ambos sexos se aparen varias veces durante su vida. Los adultos de
las generaciones de verano viven de dos a seis semanas. Cada año,
la ultima generación de monarcas que emergen a finales del verano
y principios del otoño, tienen un trabajo adicional: migrar hacia
sus áreas de invernación, ya sea a la parte central de
México las que viven al este de las montañas Rocallosas
o a al estado de California las monarcas del oeste. En estos lugares
ellas sobrevivirán el largo invierno hasta que las condiciones
en los Estados Unidos y Canadá les permitan regresar para reproducirse.
Los machos y las hembras de las monarcas pueden distinguirse fácilmente.
Los machos tienen un punto negro sobre una vena de cada ala posterior
que no están presentes en las hembras. Estos puntos están
formados por escamas especializadas las cuales producen unos químicos
usados durante el cortejo por muchas especies de mariposas y palomillas,
sin embargo, tales químicos no parecen ser importantes para el
cortejo de las monarcas. La parte final del abdomen también tiene
forma diferente en las hembras y los machos, las hembras a menudo parecen
más oscuras que los machos por tener mas anchas las venas de
sus alas.
No hay crecimiento en la fase de adulto, pero las monarcas necesitan
obtener nutrientes para mantener sus organismos y energía para
volar. El néctar de las flores, la cual contiene cerca de un
20% de azúcar, les proporciona la mayor parte de su alimento.
Las monarcas no son muy selectivas de la fuente de su néctar,
y visitarán muchas flores diferentes. Las mariposa utilizan su
vista para encontrar las flores, pero cuando aterrizan en una posible
fuente de alimento, ellas usan los receptores de sus patas para encontrar
el néctar.
El nombre científico de las monarcas es Danaus plexippus.
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