Anatomía de una mariposa Monarca
Adulto
| Sistema sensorial
| Tacto
| Oído
| Vista
| Gusto y olfato
Al
l igual que la larva, el cuerpo de la mariposa se divide en cabeza,
tórax y abdomen. La cabeza del adulto tiene cuatro estructuras
importantes: ojos, antenas, palpos y proboscis
Los enormes ojos compuestos de una mariposa están formados
por miles de omatidias cada una de las cuales perciben las imágenes
y la luz.
Las dos antenas y los dos palpos están densamente cubiertos
por escamas, ambos perciben a las moléculas en el aire y son
el sentido del olfato de las mariposas. La proboscis es la lengua
modificada a través de la cual succiona el néctar y
el agua para nutrirse. Cuando la mariposa no utiliza la proboscis
la enrolla.
El tórax está formado por tres segmentos, cada uno tiene
un par de patas unido a él; el segundo y tercer segmento tienen
también un par de alas unidas a ellos.
Las patas constan de seis segmentos. Al final tienen los tarsos, con
ellos se sujetan a las hojas y las flores cuando se posan sobre una
planta. Atrás de los tarsos tienen unos órganos con
los cuales “prueban” los líquidos dulces. Las Monarcas
y otras mariposas de la familia de los ninfálidos, parece que
tienen sólo cuatro patas debido a que las dos patas delanteras
son pequeñas y están pegadas al tórax.
Todas las mariposas y palomillas (mariposas nocturnas) tienen cuatro
alas, dos anteriores y dos posteriores. Pequeñas estructuras
las unen al tórax y los músculos unidos a estas estructuras
mueven las alas. Las mariposas también pueden mover sus alas
cambiando de posición el tórax. Las venas de las alas
son tubos de paredes engrosadas, en ellas se encuentra la tráquea,
los nervios y el espacio para que fluya la hemolinfa. Las venas también
dan a las alas fuerza y soporte.
El abdomen está formado por once segmentos, los últimos
dos o tres están fusionados. En las monarcas macho se pueden
distinguir dos apéndices en forma de cepillos con los cuales
sujeta a la hembra durante el apareamiento.